Estudiantes de la Escuela de Psicología de la Universidad de Valparaíso llevaron a cabo la presentación de su seminario de investigación titulado “Experiencias de EPG relacionadas a la retención y la cultura académica del área de Ciencias Sociales y STEM en CRUCH”.
El equipo, conformado por Natacha Chacana, Camila González, Lucas Quijanes y José Lizama, abordó las experiencias de estudiantes de primera generación universitaria (EPG), explorando los factores que inciden en su permanencia en la educación superior. A través de su estudio, identificaron diferencias clave en la cultura académica entre disciplinas de Ciencias Sociales y STEM, enfatizando el rol de la docencia y las dinámicas de enseñanza.
El seminario destacó la importancia de fomentar la inclusión y la equidad dentro del sistema universitario, promoviendo espacios más accesibles y democráticos para todos/as los/es estudiantes. Este trabajo no solo refuerza el compromiso del equipo investigador con la educación, sino que también abre el diálogo sobre las transformaciones necesarias en la universidad para garantizar una formación más justa y equitativa.
Conversamos con ellos/as sobre su experiencia y esto nos comentaron:
Motivación para Elegir el Campo de Estudio
Un elemento determinante en esta investigación es que todos/as los/as integrantes del grupo son EPG. En este sentido, el proceso no solo implicó una exploración externa del fenómeno en estudio, sino también un viaje introspectivo a experiencias propias, donde cada hallazgo resonó con sus historias personales y colectivas.
Además, dentro del equipo existía conocimiento sobre la cultura académica en el área STEM, pues uno de los integrantes había cursado parcialmente una carrera en este ámbito. Esta perspectiva permitió, desde el inicio, iluminar los contrastes en las formas de enseñanza, revelando matices que, de otro modo, podrían haber permanecido desconocidos.
Papel de les Mentores y Profesores/as Guías
El rol de la profesora guía, Andrea Flanagan Borquéz, fue fundamental para el desarrollo de las ideas del equipo. Bajo su atenta mirada, estas fueron acogidas y orientadas con la sensibilidad de quien entiende la enseñanza como un acto de compromiso y vocación. Su vasta experiencia en el ámbito investigativo no solo enriqueció el trabajo, sino que también impulsó a profundizar en el análisis.
Asimismo, el acompañamiento y las orientaciones brindadas por el psicólogo Gabriel Soriano fueron un pilar esencial en este proceso, guiando con apoyo constante y una mirada crítica, siempre dispuesta a fortalecer el camino investigativo.
Hallazgos y Logros de la Investigación
Uno de los hallazgos principales fue que, aunque las carreras de Humanidades y Ciencias Sociales comparten un enfoque en el ser humano, la sociedad y la cultura, sus culturas académicas difieren en la relación con los/as docentes y en la flexibilidad de enseñanza.
Sorprendentemente, el área de Humanidades presenta similitudes con STEM en términos de exigencia académica y tipos de evaluación, lo que sugiere la necesidad de reconsiderar la forma en que se clasifican las disciplinas según su nivel de exigencia.
Además, se identificó que la docencia juega un rol clave en la trayectoria académica de los/as estudiantes de primera generación, especialmente en relación con las dinámicas y metodologías utilizadas en el aula. La flexibilidad en la enseñanza y un enfoque centrado en el aprendizaje son fundamentales para su permanencia y éxito académico.
El Papel de la Universidad en la Sociedad Actual
A pesar de los esfuerzos por democratizar el acceso a la educación superior, la universidad sigue siendo, en muchos casos, un privilegio al que no todos/as pueden acceder. Sin embargo, su rol en la construcción de una sociedad más equitativa, inclusiva y reflexiva es innegable.
Más allá de sus aulas, existen innumerables ideas, estrategias e historias que aún no han sido escuchadas, voces silenciadas por la falta de oportunidades. Para los/as investigadores, la universidad ha representado no solo un espacio de formación, sino también una plataforma para proyectar sus ideas y contribuir al diálogo académico y social.
Pero la universidad no es solo de quienes la transitan; su compromiso va más allá de sus estudiantes y académicos. Le debe su existencia a la comunidad y a la sociedad que la rodea. En ella recae la responsabilidad de devolver lo aprendido y de traducir el conocimiento en acción, promoviendo la justicia social y el desarrollo colectivo.
Medidas para Fomentar la Inclusión y la Equidad en la Educación Superior
Es fundamental reconocer a los/as estudiantes como actores sociales activos y no solo como receptores de conocimiento. Para ello, se deben generar espacios donde se valore la diversidad cultural dentro del aula, permitiendo que cada estudiante aporte desde su contexto y trayectoria.
Asimismo, es crucial diseñar estrategias que faciliten el acompañamiento académico y la orientación personalizada, asegurando que todos/as las/os estudiantes, sin importar su origen, tengan acceso a oportunidades de desarrollo integral.
Cambios deseados en el Sistema Universitario
En el futuro, el equipo espera ver una universidad en la que los/as estudiantes sean protagonistas en la transferencia de sus propias riquezas culturales y en la construcción del conocimiento. Se necesita una universidad más democrática, que no solo entregue herramientas académicas, sino que también promueva la participación estudiantil en la investigación y en la vida universitaria.
Asimismo, es esencial que se destinen fondos y se creen redes que permitan a los/as estudiantes acceder a experiencias académicas fuera de sus regiones, superando las barreras económicas que limitan el acceso a oportunidades enriquecedoras.
En definitiva, se aspira a una universidad más inclusiva, comprometida con su entorno y dispuesta a transformarse para responder a las necesidades de una sociedad en constante cambio.